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PROCESIÓN DE LA SOLEDAD
(MADRID 19 y 20 de abril 2003)
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El día 10
de Octubre de 2002 recibimos de manos del Excmo. Sr. D. Luis Regino
Mateo, Jefe de Programación Cultural del Excmo. Ayuntamiento de Madrid,
la carta mediante la cual se invita a la Cofradía de Nuestra Señora de
la Asunción y Llegada de Jesús al Calvario a participar en los actos que
tendrían lugar en Madrid el Sábado Santo y Domingo de Resurrección
organizados por la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la
Soledad y Desamparo. Durante esos días fuimos representantes de la Semana
Santa de Zaragoza en la Capital del Reino, honor que hasta hoy solo han
podido disfrutar unas pocas cofradías de nuestra ciudad. Este año Madrid
se llenó de "Morado y Blanco". Este fue un broche perfecto para
nuestro 50 ANIVERSARIO.
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Así pues, la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción y Llegada de
Jesús al Calvario representó a la Semana Santa de Zaragoza en la
Procesión de la Soledad que se celebró el día 19 de abril de 2003.
Acompañando a la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la
Soledad y Desamparo de Madrid, participamos en una de las procesiones con
más significado y más rancias de la Semana Santa Madrileña, donde,
además fuimos acogidos con todo cariño y afecto, especialmente por D.
Mariano Rivera Vázquez, Hermano Mayor de la Congregación, así como toda
su Junta de Gobierno. Al paso de la procesión por las calles madrileñas,
el público se agolpaba queriendo ver esos tambores que son conocidos en
Aragón pero unos perfectos desconocidos en el resto de España. Bien es
cierto que las Cofradías Zaragozanas que nos han precedido en esta
procesión han dado a conocer estos tambores y bombos en Madrid. |
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La Virgen de
la Soledad es una de las más bellas imágenes de cuantas tienen en
Madrid, además de ser madrileña y castellana de pura cepa. Es hermoso
contemplarla a las puertas de la fantástica iglesia de San Ginés entre
flores blancas, entronizada en su paso de corte clásico, en madera
tallada y dorada del siglo pasado y con más de dos metros de altura. La
Virgen es acompañada por una tamborada, que media hora antes de la
procesión salen camino de esta desde el Monasterio del Corpus Christi
para custodiarla y anunciar su paso por las calles madrileñas. La Virgen
pasa, majestuosa ante un Palacio Real que se inclina para ver tan sublime
belleza. Durante le recorrido penitencial, es muy emotiva la Estación
ante la Cruz expuesta en el Real Monasterio de la Encarnación. Allí,
tras las celosías, la esperas las Agustinas para cantarla y acompañarla
en el más triste momento de cuantos una Madre puede llegar a vivir.
(La
Semana Santa en Madrid)
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| La Llegada
a Madrid se producía sobre las 14:30 a la Plaza de la Villa. Desde allí
fuimos al Monasterio de las M. M. Jerónimas del Corpus Christi (vulgo
carboneras) en la plaza Conde de Miranda, que sería la Sede Canónica de
la Cofradía durante la estancia en Madrid. En el Monasterio dejamos los
instrumentos y efectos personales para dar una pequeña vuelta por el
centro de la capital del Reino. |
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| Sobre 16:30 salimos
hacía la Parroquia de San Ginés tocando nuestros tambores y bombos para
encontrarnos con la Congregación de la Soledad y rendir culto a la imagen
de la Virgen a su salida. Tras el toque de Salida de Pasos, el Cetro dio
la señal para el comienzo a la procesión, mientras la Banda de Música
de la Policía Municipal interpretaba sus marchas. La procesión discurrió
por la calle Arenal, Plaza de Isabel II, Calle Arrieta y Plaza de la
Encarnación. |
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| Una vez allí, el paso quedaría en la puerta y la Sección
de Instrumentos quedó formada en el patio del Monasterio haciendo
pasillo a las autoridades que accedieron al interior del Real Monasterio
de la Encarnación, llegando hasta el altar donde estaba el crucifijo de
Cellini de Felipe IV. Ana vez en el interior del Monasterio, las Madres
Agustinas Recoletas entonaron el Stabat Mater en el Coro de Arriba. |
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| Luego,
mientras la Coral Polifónica de Ntra. Sra. de las Delicias responde con
obras de Tomás Luis de Vitoria y Palestrina, bajaron al Coro de Abajo.
Allí la Priora de la Encarnación, Grande de España y representante en
la procesión de S.M. se acercó a venerar el Manto de La Virgen del
Pilar que nuestra Cofradía desplazó a Madrid. Significado especial tuvo
para todos los asistentes la interpretación de jotas aragonesas en honor
a este acto que tan magistralmente interpretó una cofrade. Tras este acto continuó
la procesión con dirección a la Parroquia de San Gines donde, tras un
emotivo y multitudinario acto, se procedió a recoger la imagen de la
Virgen de la Soledad, entre toques de tambores, bombos, cornetas y
aplausos del numeroso público asistente. |
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| Una vez
concluida la procesión, todos los integrantes de la Cofradía nos
desplazamos a nuestro hotel situado en Coslada. Tras la cena, se procedió
a un intercambio de regalos con la Congregación de la Soledad y con su
Hermano Mayor, poniendo de manifiesto la buena armonía existente entre
todos los allí presentes y la excelente relación con la Soledad. |
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A la mañana siguiente y tras un excelente desayuno, a
las 10 de la mañana partimos hacia el Monasterio de las Carboneras donde el
Asistente el Arzobispo de Madrid celebró, junto con nuestro Director
Espiritual,
D. José Bosqued la eucaristía de resurrección para la Cofradía.
Después, junto a autoridades municipales, nos desplazamos a la Plaza
Mayor donde tuvo lugar la exaltación al tambor y el bombo. Allí y tras
finalizar de tocar se dejaron algunos de nuestros instrumentos a los
espectadores, ya que es tradición que los mas pequeños y algunas de las
autoridades de la ciudad se acerquen a disfrutar de tambores y bombos. |
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