En
el año 1943 comenzó la carrera de sacerdote, cursando dos cursos de
Humanidades, dos de Filosofía y uno de Teología en la Universidad
Pontificia de Comillas, pasando después a cursar segundo, tercero y cuarto
de Teología en la Universidad de Salamanca.
La misa de su ordenación sacerdotal la celebró el 23 de
septiembre de 1950 en el Real Seminario de San Carlos y su primera misa la
cantó en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús.
El 7 de agosto de 1951 fue destinado al Barrio Oliver por
el Arzobispo de Zaragoza y en 1953 funda la Cofradía de Nuestra Señora
de la Asunción junto con 13 vecinos del barrio. Casi al mismo tiempo
funda el Patronato Escolar en el barrio con varios de los colegios de la
zona. Además colabora estrechamente con D. José Sinues y el Sr. Gómez Laguna,
alcalde de la ciudad, en la construcción de la Guardería de San José.
El 23 de junio de 1970 el Papa Pablo VI le concede el
título de Monseñor de la Iglesia Católica y en 1979 recibe el premio
Inmortal Ciudad de Zaragoza. En el año 1982 y a petición de todos los
vecinos del barrio Oliver, el Excelentísimo Ayuntamiento de Zaragoza
nombra una de las principales calles del barrio con su nombre : calle de
D. Mosén José Bosqued.
Construye, no sin mucho esfuerzo y sacrificio, el complejo
parroquial de la Plaza Teodora Lamadrid que incluye la Iglesia de la
Coronación de la Virgen y el Hogar del Jubilado, así como locales para
ocio.
Como reconocimiento a toda su labor, Zaragoza le entrega
la Medalla de Plata de la ciudad el 18 de marzo de 1990 de manos del
alcalde D. Antonio González Triviño.
Jubilado el 19 de Marzo de 1990, no podemos reflejar a D.
José solo como un sacerdote. Tenemos que presentarlo como realmente es
conocido por todos los vecinos del barrio o por los hermanos cofrades:
aquel joven sacerdote de larga sotana negra y de blanco alzacuellos que
pisaba el barrio Oliver allá por el año 1952 y que se convirtió en el
amigo de todos, en la persona con quién compartir tertulias o confesar
problemas diarios. En el hermano de cualquiera al que nunca ha negado su
ayuda. En la parte viva de este barrio: bautizando, dando la primera
comunión, uniendo en matrimonio o también y por desgracia, dando
sepultura a sus vecinos a quién considera su familia.